De mastodontes y leviatánes
Los seguidores más acérrimos al heavy metal tienden a
ampliar sus fronteras una vez han exprimido al máximo una canción, álbum o
grupo. Algo que define de manera certera a este tipo de música es la ingente
cantidad de géneros y bandas de altísimo calibre, y, lo que para algunos puede
parecer una excelente virtud, para otros es una desgracia disfrazada de hambre
insaciable. Cuando te adentras en el progresivo tus horizontes se expanden sin
límite, ya que prácticamente todos los sonidos impactaran en tus oídos de la
misma manera que Moby Dick aplastaba barcos en la novela de Herman Melville.
Con este paralelismo nos adentramos en la discografía
de la bestia de Atlanta, cuyo nombre habla por sí solo: Mastodon. La banda está formada
por los estadounidenses Brent Hinds y
Bill Kelliher a las guitarras, Troy Sanders como bajista, y BrannDailor a las baquetas. Posiblemente, el aspecto más llamativo es que todos
ellos ponen voz a los temas, aunque unos más que otros como es evidente. Su
fundación fue fruto de la casualidad, ya que sus miembros, a pesar de conocerse
algunos previamente, tuvieron un flechazo tras darse cuenta de que compartían unos
gustos musicales bastantes extravagantes. El stoner y sludge metal más
bestia encontró su apogeo en grupos como Melvins y Neurosis, dos de los grupos referentes y necesarios para que Mastodon diera por finalizada su
formación a principios de siglo.
| Componentes actuales de Mastodon |
Su música, al igual que los grupos anteriormente, encaja
en muchos géneros del rock y el heavy metal, pero lo que los hace únicos es la
utilización de sus peculiares instrumentos y la creatividad a la hora de
componer álbumes conceptuales. Estos detalles los introduce sin ninguna duda
dentro de las miras del progresivo. Aun así, las declaraciones de su bajista
nos muestran la profundidad real del grupo: “No nos consideramos una banda de
metal. Reconocemos que hay mucho metal en nosotros, pero también queremos creer
que nos queda rock ‘n’ roll y rock progresivo, pedazos de thrash y punk, e
hilos de ness psicodélico. Todo en cierta medida. El solo hecho de tener la
etiqueta de metal parece limitarnos porque apreciamos varios estilos de música
y nos gusta incorporar partes de todos ellos en nuestras canciones.”
Discografía:
o Remission (2002)
o Leviathan (2004)
o
Blood Mountain (2006)
o
Crack The Skye (2009)
o
The Hunter (2011)
o
Once More 'Round The Sun (2014)
o
Emperor of Sand (2017)
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